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Heterocromía

¿Qué es la Heterocromía?

La Heterocromía es una anomalía de la pigmentación que se presenta en los ojos, donde los iris son de distinto color.

Se trata de una especie de mutación que hace que los ojos cambien de tonalidad por falta de melanina. Esta anomalía se presenta con poca frecuencia y está relacionada con nuestros genes, por lo que suele ser de nacimiento.

Esta anomalía genética, es posible que llegue a afectar a la piel o el cabello, pero el caso más común es en los ojos, total o parcialmente.

Síntomas de la Heterocromía

La Heterocromía, tiene un solo síntoma: la diferente tonalidad que tiene un iris con respecto al otro. Es decir, no presenta ningún problema de salud ocular por lo general.

En caso de que se trate de un síntoma de alguna otra afección, pero para ello, es necesario realizar los estudios correspondientes.

¿Cuál es la principal causa por la que surge la Heterocromía?

La causa principal por la que surge la Heterocromía, es la genética, pero existen algunas patologías que también pueden producir cambios en la coloración del iris.

Lo que hay detrás de este fenómeno y sus causas, son diversas, y conviene diferenciar entre: la heterocromía congénita y la heterocromía adquirida:

La Heterocromía congénita

La congénita es la más rara de las Heterocromías, y está presente desde el nacimiento. Puede estar asociada con algunas enfermedades raras, como la neurofibromatosis, el Síndrome de Waardenburg o el Síndrome de Claude-Bernard-Horner.

Para ejemplificar, la Heterocromía Congénita se presenta de forma habitual en los gatos y en los perros de raza Husky siberiano, Collie de la frontera o Bobtail, Dálmata, Gran Danés y Pastor Australiano.

Causas Heterocromía Congénita

Algunas de las causas que provocan la Heterocromía por afecciones de origen genético, son:

  • El piebaldismo.
  • Síndrome de Horner.
  • La esclerosis tuberosa.
  • El síndrome de Parry-Romberg.
  • Una neurofibromatosis o los síndromes de Waardenburg.

La Heterocromía Adquirida

Se conoce como Heterocromía Adquirida cuando los dos ojos tienen el mismo color, pero uno de ellos cambia en un determinado momento. Tiene su explicación en problemas de salud tipo diabetes, glaucoma y la ingesta de medicamentos para su tratamiento, alguna lesión ocular, el sangrado dentro del ojo, melanomas, siderosis o uveítis.

Causas Heterocromía Adquirida

En casos de heterocromía adquirida, se debe realizar un completo análisis del ojo y el resto del cuerpo, para dar con la causa y así comenzar el tratamiento adecuado, ya que también puede ser una señal de tumores en el ojo.

Las causas de Heterocromía adquirida puede deberse a:

  • Lesión ocular.
  • Cirugía ocular.
  • Melanosis ocular.
  • Diabetes mellitus.
  • Conocida como uveítis.
  • Sangrado interno del ojo.
  • Al depósito de pigmentos.
  • Inflamación por iritis o uveítis.
  • Síndrome de Chediak-Higashi.
  • Síndrome de Horner adquirido.
  • Síndrome del ectropión del iris.
  • Ciclitis heterocrómica de Fuchs.
  • Síndrome de Posner-Schlossman.
  • Síndrome de dispersión pigmentaria.
  • Tumores malignos y benignos del iris.
  • Oclusión de la venta central de la retina.
  • Una inflamación de la capa media de ojo.
  • Glaucoma y algunos medicamentos utilizados para tratarlo.
  • La administración de fármacos a nivel ocular (como las prostaglandinas).
  • Inflamación ocular consecuencia de otras condiciones médicas o problemas inmunes.
  • Latisse, un medicamento supuestamente para el glaucoma utilizado cosméticamente para engrosar las pestañas.

Otras causas de la Heterocromía

Las causas de Heterocromía son muy diversas y, aunque existen pacientes que nacen con ello sin suponer ningún riesgo, es necesario acudir al oftalmólogo para que realice los estudios adecuados valorar si su origen se debe a alguna enfermedad.

Otros factores que pueden ocasionar la Heterocromía, son:

  • Neurofibromatosis.
  • El Síndrome de Waardenburg.
  • Glaucoma o determinados medicamentos para su tratamiento.
  • Siderosis: son depósitos de hierro sobre el iris que alteran su coloración normal.
  • Melanosis Congénita: el ojo más oscuro es el patológico estando predispuesto a tumoraciones melánicas.
  • Albinismo: el iris adopta una coloración extremadamente clara y traslúcida por la ausencia de un solo pigmento estromal sino también de la cara posterior.
  • Uveítis Hetrocromática de Fuch: el iris tiene un color más claro de forma unilateral como consecuencia de una parálisis en los primeros años de vida o por una ciclitis lenta, asociada a veces con una catarata unilateral.

¿Cuáles son los tipos de Heterocromía?

Heterocromía Central

Aparece en la parte central del iris, que tiene un color distinto al de la parte periférica, formando un anillo central alrededor de la pupila.

Este tipo es más común en los diafragmas que contienen bajos niveles de melanina. El verdadero color es en realidad el anillo exterior, mientras que el anillo central muestra el color afectado por la heterocromía

Heterocromía Completa o Iridium

Es aquella en la que cada ojo tiene un color distinto. Es frecuente en animales como los caballos, gatos y los perros, pero también puede afectar a personas.

Un ejemplo de Heterocromía Completa son los gatos que tienen un ojo azul y un ojo castaño. Esto también ocurre entre los perros, sobre todo en las razas Husky Siberiano y de Dálmata, algunos caballos, vacas, búfalos y algunos hurones.

Heterocromía Parcial o Iridis

Tan solo afecta a una parte del iris, de manera que una persona presenta dos colores distintos dentro del mismo ojo.

Como ejemplo, tenemos a los perros de razas específicas, como el Border Collie y el pastor australiano.

¿Cómo se diagnostica la Heterocromía?

Debe acudir a consulta para que un oftalmólogo realice un completo examen ocular para determinar el problema subyacente para descartar afecciones que podrían comprometer la visión. Si su bebé presenta heterocromía debe acudir a un oftalmólogo pediatra.

¿Se puede tratar la Heterocromía?

Cuando la Heterocromía es un fenómeno de origen genético o, en otras palabras, desde el nacimiento, la diferencia de tonalidad en los ojos no progresa y la función ocular sigue siendo la correcta, no hay por qué alarmarse.

En cambio, si el proceso es adquirido, cuando se aprecian los cambios de coloración que antes no estaban presentes, sí es recomendable visitar a un oftalmólogo especializado, para estudiar a fondo si hay una enfermedad de base o se produce una función ocular anormal.

La heterocromía no es un problema visual de gravedad, es simplemente un fenómeno que afecta a nivel estético. No obstante, siempre es aconsejable acudir a un centro oftalmológico especializado para decidir qué tratamiento es el que mejor se adapta a la situación que se presenta, esto claro, después de haber realizado un examen ocular completo.

Heterocromía en bebés

La Heterocromía en bebés, no tiene por qué significar una enfermedad. Cuando se nace con heterocromía es necesario hacer una exploración inicial de los ojos y un seguimiento pediátrico para descartar cualquier enfermedad, sin embargo, como mencionamos anteriormente, tener Heterocromía no necesariamente quiere decir que los infantes tiene una enfermedad.

Añadido a esto y como medida adicional, es necesario realizar una encuesta familiar buscando alteraciones genéticas entre los miembros cercanos.

La mayoría de estos casos son de origen genético y no se encuentran asociados a anomalías oculares. Sin embargo, no hay que olvidar que existen enfermedades congénitas, la mayoría hereditarias, que presentan heterocromía.

Los niños que nacen con heterocromía no tienen ningún síntoma y solo les afecta a la estética, y no al campo visual. Sin embargo, en ocasiones esta patología puede ser síntoma de otra afección y estar asociada a enfermedades raras como el síndrome de Claude-Bernand-Horner o la neurofibromatosis.

Una simple inspección puede ofrecer datos sobre enfermedades que se asocian a heterocromía del iris, por ello, una vez detectada es importante acudir al oftalmólogo para controlar su causa y descartar otras enfermedades.

La Heterocromía Congénita en Bebés

En la mayoría de los casos, los niños que nacen con Heterocromía no tienen ningún otro síntoma. No tienen ningún otro problema ocular ni en su estado de salud general.

Sin embargo, en algunos casos, la Heterocromía puede ser síntoma de otra afección, cuyas causas pueden incluir:

  • Piebaldismo
  • Síndrome de Horner
  • Heterocromía benigna
  • Síndrome de Waardenburg
  • Enfermedad de Bourneville
  • Síndrome de Sturge-Weber
  • Síndrome de Parry-Romberg
  • Enfermedad de Hirschsprung
  • Síndrome de Bloch-Sulzberger
  • Enfermedad de von Recklinghausen

¿Qué determina el color de los ojos?

Entre la córnea y el cristalino nos encontramos con una membrana denominada iris, cuya función principal es regular la cantidad de luz que entra en la retina a través de la pupila.

Esta membrana cumple con otra propiedad de carácter exclusivamente estético: determinar el color de nuestros ojos.

El iris, es el que determina el color y depende de la cantidad y la distribución de melanina:

  • Cuanta mayor cantidad de este pigmento se concentre, más oscuro será el ojo.
  • A menor número de melanocitos, los ojos serán más claros.

Si la distribución de estos melanocitos tiene lugar de forma homogénea por todo el iris (lo que suele suceder de forma más habitual) los ojos adquieren un color fuerte, entre marrón o negro. Por el contrario, si estos melanocitos se concentran en la superficie posterior del iris (algo mucho menos frecuente) el color de los ojos será más claro: verde o azul.

¿Cuáles son los colores más frecuentes en los ojos?

Como mencionamos anteriormente, en el iris existen unas células llamadas melanocitos, las cuales contienen un pigmento denominado melanina y, según la cantidad, coloración y ubicación dentro del iris, el color de los ojos será de un tipo u otro.

Los colores de ojos más frecuentes son: el marrón, con un 75 % de la población mundial; la avellana (8 %), el azul, el verde y el gris. Finalmente, el 1 % de la población que experimenta heterocromía, y también casos raros de ojos violáceos (ojos color violeta).

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Aparato Lagrimal

¿Cómo se producen las lágrimas?

El Aparato Lagrimal es una de las estructuras perioculares anexas de protección del ojo junto a los párpados y la conjuntiva.

Las lágrimas que se produce en las vías lagrimales, en concreto en las glándulas lagrimales, es un elemento esencial para garantizar el buen funcionamiento del sistema visual ya que lo protege, le aporta nutrientes y oxígeno e hidratación. Además, hay que tener en cuenta que la película lagrimal mejora la calidad visual.

Las lágrimas se producen de forma permanente (secreción basal permanente) y esta producción puede aumentar ante agresiones externas (cambios de temperatura, cuerpos extraños y/o motivaciones psíquicas).

¿Qué es el Aparato Lagrimal?

El aparato lagrimal o sistema lagrimal se trata de un grupo de estructuras que se encuentra ubicado en la órbita ocular.

El Aparato Lagrimal, es el encargado de la producción o secreción de la lágrima del globo ocular, así como de su distribución por la superficie del ojo y de su evacuación o eliminación hacia las fosas nasales.

¿Cuál es la Función del Aparato Lagrimal?

La función del aparato lagrimal es producir lágrimas, conducirlas hacia la superficie del ojo para mantenerlo hidratado y eliminar material de desecho de la superficie ocular.

Este aparato lagrimal está compuesto por tres capas, donde cada una de ellas tiene una función:

  • Capa intermedia u acuosa: Es la más abundante dentro del contenido de la lágrima. Su principal función es la nutrición de la córnea y garantizar su inmunidad.
  • Capa interna o capa de mucina: Aporta una cobertura temporal para que las lágrimas se diseminen sobre la superficie del ojo. Además, promueve la estabilidad de la película lagrimal, evita el desecamiento de la córnea y atrapa y ayuda a eliminar microorganismos y células.
  • Capa superficial lipídica: Es la encargada de evitar, en la medida de lo posible, la evaporación de la parte más acuosa de la lágrima. Además, evita que se derrame la lágrima en forma de gota durante el parpadeo continuo del ojo y ayuda a extender esa capa acuosa por la superficie ocular.

¿Cómo está compuesto el Aparato Lagrimal?

El Aparato Lagrimal está formado por dos sistemas:

  • El Sistema Secretor, donde se produce la lágrima.
  • El Sistema Excretor, por donde se elimina la lágrima hasta las fosas nasales.

A continuación, te hablaremos a detalle acerca de cada Sistema del Aparato Lagrimal

Sistema secretor del Aparato Lagrimal

Está compuesto por las glándulas lagrimales basales y las glándulas reflejas.

La principal glándula lagrimal está localizada en la parte superior y externa del hueso que forma la órbita; hay otras glándulas accesorias que están en los pliegues profundos de la conjuntiva. Ellas se encargan de producir el componente líquido de la lágrima.

Además, existen otras glándulas en la conjuntiva que producen un componente más mucoso y unas glándulas en los párpados que producen el componente oleoso y que permite que la lubricación dure más tiempo sobre la superficie del ojo.

Sistema Excretor del Aparato Lagrimal

El sistema secretor está compuesto, entre otras estructuras, por los puntos lagrimales, los canalículos lagrimales, los sacos lagrimales y los conductos lagrimales o conductos nasolagrimales que transportan la lágrima desde el ojo hasta la cavidad nasal, concretamente hasta el meato nasal. Por otro lado, también tiene una función excretora de la lágrima el músculo orbicular en su porción palpebral, ya que es el encargado de comprimir el saco lagrimal y trasladar la lágrima hacia el conducto nasolagrimal y el meato nasal.

  • Canalículos lagrimales, canales lagrimales o conductos lagrimales: Los canalículos llevan la lágrima hasta los sacos lagrimales.
  • Sacos lagrimales: Conectan los conductos lagrimales con los conductos nasolagrimales y bombean la lágrima.
  • Conductos nasolagrimales: Llevan la lágrima hasta la cavidad nasal para la eliminación del líquido, muchas veces a través de la nariz.
  • Puntos lagrimales: Son los colectores de las lágrimas que se producen en las glándulas y se encuentran situados en la esquina del párpado superior y del inferior.

>h2>¡Conoce todas las partes que conforman al Aparato Lagrimal!

Glándula lagrimal

La glándula lagrimal tiene el tamaño aproximado de una almendra, y se ubica en la fosa lagrimal, ubicada en el borde superior externo del techo de la órbita. La glándula está dividida anatómicamente en dos secciones.

Estas son:

  • La pequeña porción palpebral, que se ubica más cerca al ojo.
  • La porción orbitaria, que forma alrededor de cuatro conductos.

Estos conductos luego se unen a los 6 conductos de la porción palpebral, y secretan su contenido en la superficie del ojo. La glándula lagrimal está compuesta por células que producen proteínas y electrolitos, y hacen que el agua siga su curso por ósmosis.

Conductillos lagrimales

Los conductillos lagrimales son pequeños canales que se ubican en cada párpado e inicia en la punta lacrimal (o punctum lagrimal), que son pequeñas aberturas donde se drenan las lágrimas de la superficie del ojo.

Estos conductillos se dividen en el conducto superior y el conducto inferior que drenan en el saco lagrimal. Estos son revestidos por epitelio escamoso estratificado.

Saco lagrimal

El saco lagrimal es el extremo dilatado superior del conducto nasolagrimal. Se conecta con los conductos lagrimales cuya función es drenar las lágrimas desde la superficie ocular hacia la cavidad nasal por medio del conducto nasolagrimal.

Estos conductos están revestidos por epitelio columnar pseudoestratificado ciliado con células caliciformes.

Conducto nasolagrimal

El conducto nasolagrimal drena las lágrimas en la nariz y el hueso lagrimal (hueso unguis) colabora en su formación. Las lágrimas son drenadas justo anteroinferiormente al cornete nasal inferior.

Este conducto está revestido por epitelio columnar estratificado. La membrana al final del conducto lagrimal (la válvula de Hasner) puede no abrirse al nacer, lo que resulta en la obstrucción del conducto.

Glándulas de Meibomio

Las glándulas de Meibomio son glándulas sebáceas especializadas cuya función principal es secretar lípidos y forma una parte de la película lagrimal.

Existen aproximadamente 50 glándulas en el párpado superior y 25 en el párpado inferior. Estas son exprimidas al parpadear y tienen varias funciones que incluyen cerrar herméticamente el párpado y también prevenir el derrame de lágrimas en la mejilla, al mantener las lágrimas entre el borde aceitado del párpado y el globo ocular.

Película lagrimal

La película lagrimal consta de:

  • Lípidos
  • Agua
  • Mucina

Las mucinas son lípidos y moléculas hidrofílicas largas, y están hechas por células caliciformes que se encuentran dispersas sobre la superficie de la conjuntiva.

La película lagrimal es capaz de mantener una capa húmeda, ya que se une al epitelio corneal y conjuntival, que está recubierto con una capa de mucina conocida como glucocáliz.

Lesiones en el Aparato Lagrimal

En general, al observar tumefacción superior y externa en el párpado, con ptosis o descenso del párpado en forma de S acostada, se debe sospechar que hay alguna alteración de la glándula lagrimal.

La causa más frecuente de lesión en el aparato lagrimal, es la inflamación o Dacrioadenitis, que puede ser aguda o crónica.

Dacrioadenitis Aguda

Se presenta con eritema (párpado rojo), dolor, edema, lagrimeo, a veces secreción purulenta, también puede haber fiebre y ganglios crecidos delante de la oreja.

Afortunadamente esta enfermedad es rara, y con mayor frecuencia se da en niños por complicaciones virales, sobre todo relacionado con paperas o Parotiditis, pero también por Epstein Barr, sarampión, granuloma eosinófilo que es una forma de Histiocitosis.

Dacrioadenitis Crónica

Menor sintomatología, solo se ve el abultamiento y descenso de la parte lateral del párpado superior, poco dolor, de evolución lenta. Lleva a atrofia glandular con hipersecreción lagrimal generalmente relacionado con enfermedades sistémicas:

  • TBC
  • Sífilis
  • Linfomas
  • Leucemias
  • Sarcoidosis

También se debe descartar la presencia de tumor de glándula lagrimal.

Enfermedades y Patologías del Aparato Lagrimal

Existen varias enfermedades y patologías que afectan al Aparato Lagrimal, algunas de ellas, son:

Ojos secos

Esta es una condición causada por la evaporación de la película lagrimal o una disminución en la producción de lágrimas y puede estar asociada con sensación arenosa, de cuerpo extraño, picazón y enrojecimiento.

La queratoconjuntivitis sicca dará síntomas de ojos secos como resultado de la hipersecreción de las glándulas lagrimales.

La condición también puede ser simplemente el resultado del envejecimiento o de medicamentos colinérgicos (que también pueden causar sequedad en la boca).

Quiste de Meibomio o chalazión

Esta es una infección localizada y contenida dentro de la glándula de Meibomio. Los síntomas incluyen:

  • Edema del párpado
  • Sensibilidad a la luz
  • Aumento de la formación de lágrimas

Obstrucción del conducto nasolagrimal

Los síntomas incluyen lagrimeo, desbordamiento de lágrimas en las pestañas y los párpados. Estos síntomas pueden presentarse dentro de los primeros días de vida si la válvula de Hasner no se ha abierto.

Si los tratamientos conservadores, como el masaje del conducto lagrimal y los antibióticos, fallan, un procedimiento conocido como sondaje del conducto lagrimal resuelve los síntomas en el 90 % de los niños.

La dacriocistitis es la inflamación e infección del saco lagrimal y puede estar asociada con la obstrucción del conducto nasolagrimal.

Síntomas que afectan al Aparato Lagrimal

Varios problemas y síntomas oculares pueden afectar el conducto lagrimal, los cuales incluyen:

  • Lagrimeo
  • Visión borrosa
  • Secreción en el ojo
  • Hinchazón alrededor del ojo
  • Obstrucción del conducto lagrimal
  • Lagañas o costras en los párpados o en las pestañas

¿Por qué son importantes las lágrimas?

Las lágrimas tienen un papel importante en la función del ojo. Estas lo protegen de infecciones, lo lubrican durante los movimientos tanto del ojo como del párpado y también aseguran la presencia de un capa fina transparente en la superficie de la conjuntiva.

Sin ella, las afecciones podrían llevarnos a una cirugía ocular, e incluso, si no tratamos a tiempo algún síntoma o padecimiento, podríamos perder la vista.

Es por ello que nuestra salud visual es indispensable para nuestras calidad de vida y el desempeño óptimo y correcto de las actividades diarias

¿Sabías que existen tres tipos de lágrimas?

Existen tres tipos de lágrimas que los seres humanos hemos llegado a experimentar en algún punto de nuestras vidas, mismos que te dejamos a continuación:

  • Las lágrimas basales: Normalmente están presentes y mantienen la lubricación y el funcionamiento general del ojo.
  • Lágrimas de reflejo: Las cuales se generan debido a la irritación del ojo por suciedad.
  • Las lágrimas/llantos psíquicos: Que se forman bajo control emocional.

La película lagrimal es crucial para el funcionamiento del ojo como órgano óptico y tampoco se puede pasar por alto el papel emocional de las lágrimas.

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Xeroftalmia: Síntomas, causas y tratamientos

¿Qué es la xeroftalmia?

La xeroftalmia se trata de un padecimiento ocular caracterizada por una resequedad persistente de la conjuntiva y opacidad de la córnea, lo cual afecta la membrana que recubre los párpados y cubre la parte blanca del ojo, así como la córnea.

Esto se produce principalmente cuando la cantidad o calidad de lágrima en el ojo no es la adecuada. Al no estar suficientemente lubricado, el paciente puede notar ciertas molestias. Principalmente la xeroftalmia causa en los pacientes escozor y molestias a la hora de soportar la abundante luz.

Causas de la xeroftalmia

Las causas de la xeroftalmia pueden ser diversas. Por un lado, esta puede deberse simplemente a un mal funcionamiento de las glándulas lagrimales, que no son capaces de producir lágrima en la cantidad y composición adecuada para las necesidades del ojo.

Esto se puede incrementar en determinados ambientes, como pueden ser espacios muy secos. Esto implica una elevada evaporación de la lágrima en la superficie del ojo, lo que implica que se produzca esta sequedad e incapacidad para lubricarlo correctamente.

Por otro lado, también hay que tener en cuenta que esta sequedad ocular puede ser consecuencia de permanecer mucho tiempo con los ojos abiertos (por ejemplo, en el caso de las personas que al dormir no cierran completamente los ojos) o a un parpadeo insuficiente (por ejemplo, en el caso de permanecer mucho tiempo delante de la pantalla del ordenador).

Síntomas de la xeroftalmia

La xeroftalmia puede producir diversos síntomas dependiendo de su gravedad, como lo son:

  • Enrojecimiento de ojo
  • Sensibilidad a la luz muy brillante
  • Sensación de tener arena o algún cuerpo extraño en los ojos
  • Presión detrás del ojo
  • Sensación de tirantez o sequedad ocular
  • Aparición de legañas
  • Quemazón en el ojo

Generalmente la xeroftalmia no produce pérdida de visión (incluso en los casos más graves), pero las personas que la sufren sí que pueden notar ciertas molestias que dificulten la realización de las actividades cotidianas. En los casos más complicados, puede dar lugar a que la córnea se vuelva más espesa o que se produzcan úlceras y cicatrices. También existe la posibilidad a veces de que crezcan vasos sanguíneos a lo largo de la córnea. Hay que tener en cuenta que tanto el crecimiento de vasos sanguíneos como las cicatrices, pueden afectar a la vista.

Factores de riesgo

Se considera que es un indicador sensible y específico de los niveles séricos de retinol. La ceguera nocturna o la visión defectuosa con poca luz es la manifestación clínica más temprana de la deficiencia de vitamina A.

La cicatrización corneal debida a la deficiencia de vitamina A puede ir acompañada de desnutrición proteico-energética grave, diarrea o infección respiratoria. No obstante, el médico debe descartar otras causas de cicatrización corneal.

La observación profesional de los casos, permitió a la OMS recopilar diferencias apreciables entre los signos de la xeroftalmia. Con ello, los oftalmólogos podemos hacer diagnósticos muy detallados de la afección e indicar tratamientos asertivos que ayuden a preservar la visión del paciente.

¿Cómo se diagnostica la xeroftalmia?

Los médicos diagnostican la xeroftalmía en función de los síntomas y del aspecto de los ojos y haciendo algunas pruebas.

Los médicos examinan los ojos con una lámpara de hendidura (un instrumento que permite al médico examinar el ojo a gran aumento) para determinar si han sufrido daños. Durante la exploración, el médico puede aplicar un colirio que contiene un colorante amarillo-verdoso llamado fluoresceína. La fluoresceína tiñe temporalmente las áreas dañadas de la córnea, y permite ver las áreas dañadas que de otro modo no serían visibles.
Se utiliza un test de Schirmer, en el que se coloca una tira de papel de filtro en el borde del párpado, para medir la cantidad de lágrimas producidas durante la prueba, que dura 5 minutos.

También pueden medir el tiempo que tarda el ojo en secarse cuando la persona fija la mirada (prueba del tiempo de ruptura de la película lagrimal).

Tratamiento para la xeroftalmia

Los tratamientos habituales para tratar la xeroftalmia son los siguientes:

  • Lágrimas artificiales: Las lágrimas artificiales se aplican directamente sobre la superficie del ojo por vía oftálmica. Se trata de un medicamento que imita la composición de la lágrima natural y que permite complementar a esta cuando es insuficiete. De esta manera, se consigue corregir el déficit de calidad o cantidad de lágrima.
  • Colirios específicos: En el caso de que la xeroftalmia esté asociada a una enfermedad de otro tipo, es posible que el tratamiento se complemente con el uso de colirios que constituyan medicamentos más específicos. Por ejemplo, esto suele suceder en el caso de que la xeroftalmia esté vinculada a enfermedades de tipo reumatoide, en cuyo caso es habitual el uso de colirios de ciclosporina.
  • Obstrucción del punto lagrimal. Otro de los tratamientos que se pueden usar para tratar la xeroftalmia es la obstrucción del punto lagrimal. Esto se hace mediante la colocación de un pequeño parche que, al evitar que la lágrima evacúe del ojo, consigue que permanezca más tiempo en su superficie.

¿Cómo prevenir la xeroftalmia?

Como la mayoría de los casos ocurren en personas de bajos recursos económicos que viven en zonas urbanas y rurales, la xeroftalmía se desarrolla sin que los niños sean examinados por un médico.

Por lo tanto, para prevenir esto, una de las primeras acciones a considerar por los gobiernos es la capacitación de especialistas asociados a clínicas oftalmológicas. Si estás embarazada, debes consumir suplementos ricos en vitamina A.

Esto ayuda a acumular retinol en el hígado fetal y debe continuar durante la lactancia. Una vez que el niño ha nacido, es imperativo incluir en la dieta alimentos ricos en vitamina A.

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¿Qué es la neuritis óptica?

La neuritis óptica se trata de un padecimiento producido cuando la hinchazón (inflamación o hipertensión) del globo ocular daña el nervio óptico, el cual es un conjunto de fibras nerviosas que transmite la información visual del ojo al cerebro en la parte posterior del ojo.

La neuritis óptica suele producir dolor con el movimiento del ojo y pérdida temporal de la visión en un ojo, sin embargo se corre el riesgo de un daño permanente al nervio óptico que amenaza con la pérdida total de la vista, por lo cual es de suma importancia la atención de este padecimiento cuando se presenten síntomas.

¿Qué causa la neuritis óptica?

La neuritis óptica es más frecuente entre los adultos de 20 a 40 años. La mayoría de los casos se deben a enfermedades desmielinizantes, sobre todo esclerosis múltiple, en cuyo caso pueden producirse recurrencias. A menudo, la neuritis óptica es la manifestación inicial de la esclerosis múltiple. Otras causas incluyen:

  • Enfermedades infecciosas, sinusitis, meningitis, tuberculosis, sífilis, HIV)
  • Metástasis tumorales en el nervio óptico
  • Sustancias químicas y fármacos (p. ej., plomo, metanol, quinina, arsénico, etambutol, antibióticos)
  • Neuromielitis óptica
  • Enfermedad por autoanticuerpos contra la glucoproteína oligodendrocítica de la mielina

Síntomas

Los síntomas de la neuritis óptica suelen incluir:

  • Dolor: Generalmente las personas con este padecimiento presentan dolor ocular que aumenta con el movimiento del ojo. A veces, esto se percibe como un dolor sordo detrás del ojo.
  • Pérdida de la visión en un ojo: La mayoría de las personas tienen al menos una reducción temporal de la visión, pero el grado de pérdida varía. La pérdida evidente de la visión generalmente se presenta con el paso de las horas o los días, y mejora en el transcurso de varias semanas o meses. La pérdida de la visión es permanente en algunas personas.
  • Pérdida del campo visual: La pérdida de visión lateral puede ocurrir en cualquier patrón, como la pérdida de visión central o la pérdida de visión periférica.
  • Pérdida de la visión del color (cromática): La enfermedad frecuentemente afecta la percepción del color. Puedes notar que los colores parecen menos vívidos de lo normal.
  • Ráfagas de luz: Algunas personas declaran ver ráfagas de luz o luces centelleantes con los movimientos oculares.

Factores de riesgo

Las complicaciones de la neuritis óptica pueden incluir las siguientes: Daño al nervio óptico. La mayoría de las personas tienen algún daño permanente del nervio óptico después de un episodio de neuritis óptica, pero el daño podría no causar síntomas permanentes.

Disminución de la agudeza visual también es uno de los factores de riesgo del afectamiento en los nervios ópticos.

¿Quiénes son más propensos a padecer neuritis óptica?

La neuritis óptica puede afectar tanto a adultos como a niños. La causa subyacente no se conoce completamente; sin embargo, los expertos creen que una infección viral puede provocar que el sistema inmunológico ataque al nervio óptico como si fuera un invasor externo.

¿Cuándo acudir al médico?

El dolor y la pérdida de la visión temporaria son los síntomas más comunes. Si se presentan es necesario acudir de inmediato al médico.

¿Cómo se diagnostica la neuritis óptica?

Se dispone de un análisis de sangre para detectar infecciones o anticuerpos específicos. La neuromielitis óptica está ligada a un anticuerpo que causa neuritis óptica grave. Las personas con neuritis óptica grave pueden someterse a esta prueba para determinar si tienen probabilidad de desarrollar neuromielitis óptica.

Otros exámenes para diagnosticar la neuritis óptica podrían incluir:

  • Imágenes por resonancia magnética (RM). Una resonancia magnética utiliza un campo magnético y pulsos de energía de ondas de radio para tomar imágenes del cuerpo. Durante una resonancia magnética para verificar si hay neuritis óptica, podrías recibir una inyección de una solución de contraste para hacer que el nervio óptico y otras partes de tu cerebro sean más visibles en las imágenes.
    Una resonancia magnética es importante para determinar si hay áreas dañadas (lesiones) en el cerebro. Tales lesiones indican un alto riesgo de desarrollar esclerosis múltiple. Una resonancia magnética también puede descartar otras causas de la pérdida de la visión, como un tumor.
  • Análisis de sangre. Se dispone de un análisis de sangre para detectar infecciones o anticuerpos específicos. La neuromielitis óptica está ligada a un anticuerpo que causa neuritis óptica grave. Las personas con neuritis óptica grave pueden someterse a esta prueba para determinar si tienen probabilidad de desarrollar neuromielitis óptica. En casos atípicos de neuritis óptica, la sangre también se puede analizar para detectar anticuerpos antiglicoproteína de mielina de oligodendrocitos.
  • Tomografía de coherencia óptica (OCT, por sus siglas en ingles). Este examen mide el grosor de la capa de fibra nerviosa retiniana del ojo, que a menudo es más delgada a causa del padecimiento.
  • Prueba de campo visual. Este examen mide la visión periférica de cada ojo para determinar si hay alguna pérdida de la visión. La neuritis óptica puede causar cualquier patrón de pérdida del campo visual.
  • Respuesta visual evocada. Durante esta prueba, tú te sientas ante una pantalla en la que se muestra un patrón alternativo de tablero de ajedrez. Se te colocan en la cabeza cables con pequeños parches para registrar las respuestas del cerebro a lo que se ves en la pantalla. Este tipo de prueba le dice a tu médico si las señales eléctricas que llegan a tu cerebro son más lentas de lo normal como resultado de un daño al nervio óptico.

Tratamiento de la neuritis óptica

Generalmente mejora por sí sola. En algunos casos, se utilizan medicamentos esteroides para reducir la inflamación del nervio óptico. Los posibles efectos secundarios del tratamiento con esteroides incluyen aumento de peso, cambios del estado de ánimo, enrojecimiento facial, malestar estomacal e insomnio.

El tratamiento con esteroides generalmente se administra por vía endovenosa (intravenosa). La terapia con esteroides intravenosos acelera la recuperación de la visión, pero no parece afectar la cantidad de visión que se recuperará para la típica neuritis óptica.

Cuando la terapia con esteroides fracasa y persiste la pérdida grave de la visión, un tratamiento llamado terapia de intercambio plasmático podría ayudar a algunas personas a recuperar la visión. Los estudios aún no han confirmado que la terapia de intercambio plasmático sea eficaz para la neuritis óptica.

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Dacriocistografía: ¿Qué es y para qué sirve?

Para la detección y prevención de problemas o enfermedades oculares, la medicina oftalmológica ha desarrollado un sin número de procedimientos y tipos de estudios del ojo y las zonas aledañas, como lo es el caso de la dacriocistografía.

Esta última se trata de una especie de prueba diagnóstica de tipo radiográfico en el aparato lagrimal, lo cual se realiza con el objetivo de detectar enfermedades o alteraciones patológicas que puedan crear obstrucciones y otros problemas delicados y que pueden afectar la vista y la salud general de la persona.

Conoce en qué consiste esta prueba diagnóstico y cómo puede ayudarte si presentas dolores o patología en los conductos lagrimales y sacos lagrimales. En Quitateloslentes.com te contamos todo lo que debes saber.

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¿Qué es una Dacriocistografía?

La dacriocistografía es un estudio radiográfico de la vía lagrimal en el que se utiliza una sustancia de contraste radiopaca para hacer visible toda la vía de drenaje de la secreción lagrimal desde el ojo hasta el interior de la nariz.

Las lágrimas son producidas por varias glándulas (glándulas lagrimales principales y accesorias). La capa de lágrimas que normalmente cubre la superficie de nuestros ojos cumple funciones muy importantes para mantener nuestra función visual y la integridad de la superficie de nuestros ojos (funciones ópticas, nutritivas bactericidas e inmunológicas). Actualmente se la considera la capa más externa de la córnea.

¿Para qué sirve una Dacriocistografía?

Este estudio médico sirve para diagnosticar:

  • Detección de cuerpos extraños.
  • Estenosis.
  • Heridas.
  • Sospecha de tumores.
  • Fístulas.
  • Indicaciones para procedimientos quirúrgicos (principalmente, dacriocistorrinostomía).

¿Quiénes necesitan la Dacriocistografía?

Las personas que presentan patología o cambios en el lagrimeo, ya sea por sobreproducción o lagrimeo pasivo, es probable que requieran de este estudio para que un médico oftalmólogo pueda revisar los resultados y determinar la causa del padecimiento.

¿Cómo se realiza una Dacriocistografía?

La prueba consiste en un estudio radiográfico de la vía lagrimal en la cual se ha introducido previamente una sustancia de contraste para poderla observar nítidamente en las imágenes. Existe también la alternativa en lugar de un equipo radiográfico convencional, realizar una tomografía o una resonancia magnética. Al paciente se le instilan en los ojos unas gotas de anestésico. Luego se dilatan los puntos lagrimales inferiores y se introduce delicadamente una cánula en el canalículo lagrimal. Esta cánula está conectada con una jeringa cargada con la sustancia de contraste. Luego se inyecta una pequeña cantidad de esta sustancia dentro de la vía lagrimal. Se toman las primeras imágenes y luego de unos minutos se toman las imágenes tardías para evaluar la eficiencia de la evacuación del contraste.

Pasos para realizar la dacriocistografía:

  • No es necesaria ninguna preparación previa por parte del paciente únicamente debe llevar la cara limpia, sobre todo en la zona periocular. Por lo tanto, no es aconsejable el uso de maquillaje. Por otro lado, el paciente será preguntado sobre si padece algún tipo de alergia (especialmente a los contrastes o al látex) y, en el caso de las mujeres, sobre si está embarazada.
  • Es habitual la realización de una radiografía previa a la prueba para valorar el estado de los senos paranasales. Es desaconsejable la realización de la prueba si el paciente en ese momento presenta signos de infección.
  • Se anestesia el ojo que va a ser explorado mediante anestesia local en forma de colirio.
  • Es habitual la realización de un lavado con suero salino fisiológico para eliminar los posibles residuos existentes en el saco lagrimal.
  • Se dilata el punto lagrimal inferior.
  • Se introduce una fina cánula lagrimal.
  • Se inyecta en la cánula el medio de contraste líquido. Existe una gran variedad de medios de contraste que permiten separar las vías lagrimales del resto de órganos para realizar una exploración y análisis a fondo.
  • Se realizan las radiografías en posición frontal, lateral y, en ocasiones, se puede realizar una radiografía oblicua.
  • Una vez acabada la exploración, se realizará un lavado ocular con suero fisiológico para retirar el contraste sobrante.
  • Estas radiografías serán estudiadas por el médico radiólogo y comparadas con estudios previos, si existiesen.
  • Tras el procedimiento, el paciente podrá realizar una vida normal extremando las medidas de higiene en los ojos. En ocasiones, puede presentar lagrimeo o secreciones.

¿Dónde solicitar una Dacriocistografía?

Este tipo de estudios pueden realizarse en laboratorios médicos especializados con servicios de radiografías o inclusive en algunas clínicas oftalmológicas especializadas.

¿Cuánto dura una Dacriocistografía?

Se trata de una prueba sencilla con una duración de 20 a 30 minutos.

Riesgos y complicaciones de la Dacriocistografía

La dacriocistografía es un estudio de imágenes con una muy baja posibilidad de complicaciones y éstas habitualmente no revisten gravedad:

  • Reacción vagal: sudoración; hipotensión arterial; mareos; náuseas.
  • Ruptura de la pared de un canalículo lagrimal con infiltración del tejido subcutáneo con la sustancia de contraste. (Habitualmente esta sustancia se reabsorbe sin dejar secuelas)
  • Infección. (Muy infrecuente).
  • Úlcera corneal. Se trata de una lesión superficial de la córnea producto de la manipulación durante las maniobras de dilatación, canalización e inyección de la sustancia de contraste. Lo habitual es que se resuelva rápidamente sin dejar secuelas.
  • Granuloma. Se trata de un tejido generado como una reacción del organismo cuando determinados medios de contraste infiltran los tejidos vecinos a la vía lagrimal al salir de su cauce normal.
  • Edema y eritema en párpados. La salida del líquido de contraste excedente derramándose sobre la piel del párpado, puede generar en algunos pacientes un enrojecimiento y edema transitorio.
  • Exposición a la radiación del equipo de imágenes. Esto ocurre con cualquier estudio de imágenes en medicina.
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Ojos saltones: Causas, síntomas y tratamientos

Los ojos son órganos sumamente escenciales y complejos, pero a la vez delicados, los cuales pueden sufrir un gran número de padecimientos y enfermedades a consecuencia de infecciones, virus, golpes o inclusive por fallas en glándulas, nervios y músculos en su alrededor, como lo es el caso de los ojos saltones.

Esta condición, también conocida como exoftalmia, se trata de una de las más notorias, pues a simple vista se puede apreciar un ojo más grande o promiente de las órbitas oculares, lo que también puede causar dolores, irritación y dificultad en la visión que debe ser atendido inmediatamente por un médico profesional.

Exoftalmia: ¿Qué son los ojos saltones?

Los ojos saltones o exoftalmia se trata de la propulsión del globo ocular, de forma notable, de la cavidad donde este se encuentra. También es conocida como proptosis, protrusio bulbi u oftalmoptosis.

La exoftalmia no es una enfermedad en sí misma, ya que se trata de un cuadro patológico que es síntoma de diversas infecciones que pueden estar causadas por el mismo patógeno en algunos casos, y en otros no.

La protrusión a veces causa otros síntomas. Los ojos pueden estar secos e irritados (lo que provoca lagrimeo), porque el abultamiento puede impedir que los párpados se cierren correctamente. Además, es posible que los afectados parpadeen con menor frecuencia, o puede parecer que estén mirando fijamente. Dependiendo de la causa del abultamiento, las personas pueden tener otros síntomas tales como visión doble o dificultad para enfocar objetos.

¿Qué causa los ojos saltones?

La causa más habitual en adultos es la enfermedad de Graves, que provoca la hinchazón del tejido situado detrás y alrededor del ojo, lo que empuja el globo ocular hacia delante. En los niños, la causa más común es una infección.

Las causas más comunes son:

  • Glaucoma
  • Enfermedad de Graves
  • Hemangioma
  • Histiocitosis
  • Hipertiroidismo
  • Leucemia
  • Neuroblastoma
  • Celulitis orbitaria o celulitis periorbitaria
  • Rabdomiosarcoma
    • Enfermedad de Graves

      La enfermedad de Graves es un trastorno del sistema inmunitario que da lugar a la sobreproducción de hormonas tiroideas, que puede afectar a la órbita y al globo ocular y dar lugar a lo que conocemos como oftalmopatía tiroidea.

      Se suele producir un aumento de volumen de los músculos extraoculares y grasa orbitaria que provocan exoftalmos u ojos saltones, visión doble, protusión de las bolsas a nivel de los párpados y también se puede ver afectado el párpado superior, elevándose más de lo normal (retracción palpebral) siendo un signo característico de la enfermedad.
      La oftalmopatía u orbitopatía tiroidea cursa con un periodo inflamatorio que puede durar entre 3 y 18 meses, durante el cual los pacientes experimentan la mayoría de los cambios descritos. Tras este periodo inflamatorio, la enfermedad llega a una fase estable en la cual los pacientes ya no sufren más cambios.

      Factores de riesgo

      Los ojos prominentes pueden ser un rasgo familiar. Sin embargo, los ojos prominentes no es lo mismo que ojos saltones. Estos deben ser revisados por un proveedor de atención médica.

      La protrusión de un solo ojo, en especial en un niño, puede ser un signo muy serio. Debe ser evaluado de inmediato.

      En las personas con ojos saltones, ciertos síntomas y características son motivo de preocupación. Entre estos factores se incluyen los siguientes:

      • Pérdida o disminución de la visión
      • Visión doble
      • Dolor ocular o enrojecimiento
      • Dolor de cabeza (cefaleas)
      • Fiebre
      • Pulsación del ojo saltón
      • Ojo saltón en un recién nacido o un niño

      ¿Cuándo acudir al médico?

      Las personas con signos de alarma deben acudir al médico tan pronto como sea posible, al igual que aquellos con un abultamiento que se haya desarrollado en unos cuantos días o menos. Las personas sin signos de alarma deben ver a un médico cuando sea posible, pero es poco probable que un retraso de aproximadamente 1 semana sea perjudicial.

      ¿Cómo se diagnostica la causa de los ojos saltones?

      En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del paciente y su historial médico. A continuación, realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren la causa del abultamiento ocular y las pruebas que pueden ser necesarias.

      Tratamiento

      El tratamiento está dirigido a la causa que la ha originado. Por ejemplo: cuando la causa es el hipertiroidismo, es necesario que el paciente acuda al endocrino, quien indicará el tratamiento adecuado para este padecimiento.

      Cuando se trata de procesos inflamatorios inespecíficos, es posible que sea necesario tratarlos con corticoesteroides. Si la causa es una infección, esta debe manejarse con antibióticos y, en casos de fractura, es necesario reducir ésta.

      Cuando está originada por neoplasias benignas, es necesario extirparlas, los tumores malignos pueden hacer que sea obligatoria una excentración de la órbita.

      Tratamiento de ojos saltones por oftalmopatía tiroidea

      El cirujano puede ofrecer la rehabilitación quirúrgica para corregir los cambios que ha producido la enfermedad a nivel de los ojos y acercar al paciente al mismo aspecto físico que presentaba antes de sufrir dicha enfermedad.

      La rehabilitación quirúrgica se realiza habitualmente por pasos, que son necesarios o no, según el grado de afectación del paciente:

      • Si se necesita corregir el exoftalmos, se actúa sobre la posición del globo ocular desplazándolo hacia atrás por medio de descompresión o expansión orbitaria.
      • En caso de presencia de visión doble o diplopía, se actúa sobre la musculatura extraocular para su corrección.
      • Por último, se corrige la posición de los párpados y se eliminan las “bolsas” de protusión grasa.
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Ojos amarillos: Causas, síntomas y tratamientos

Pocos cambios suelen ser tan alarmantes como el color en los ojos, lo cual sucede muy rara vez y siempre suele ser un factor de gran preocupación por lo anormal y evidente de los síntomas, los cuales pueden significar diversos problemas de salud, como lo es el caso de los ojos amarillos.

Los ojos amarillos o cuando la parte blanca del ojo se vuelve amarillenta también es conocida como ictericia, lo cual también suele extender la coloración amarilla a la piel y la mucosa. En algunos casos, la ictericia puede acompañarse de coluria (orinas de color muy oscuro por la presencia de bilirrubina en la orina) y acolia (heces muy claras por la ausencia de pigmentos derivados de la bilirrubina).

La razón de la coloración de tono amarillo es debido a la bilirrubina, un subproducto que producen los glóbulos rojos viejos.Todos los días muere una cantidad pequeña de glóbulos rojos de su cuerpo y se reemplazan por glóbulos nuevos. El hígado elimina las células sanguíneas viejas, formando la bilirrubina. El hígado ayuda a descomponer la bilirrubina para que el cuerpo la pueda eliminar en las heces. Sin embargo, cuando se acumula demasiada bilirrubina puede producirse el color amarillo en la piel y con ello, los ojos amarillos.

¿Qué causa los ojos amarillos?

Como explicamos previamente, los ojos amarillos o icterina en el cuerpo son consecuencia de la acumulación de bilirrubina, la cual suele ser causada por diversas causas, como:

  • Gran cantidad de glóbulos rojos muriendo o descomponiéndose en el cuerpo
  • El hígado está sobrecargado o presenta un daño que le impide el correcto procesamiento de este subproducto
  • La bilirrubina en el hígado no puede moverse hacia el tubo digestivo

Como tal, estos son los factores desencadenantes de la icterina, sin embargo, hay diversas razones por las que estos trastornos o desequilibrios del cuerpo ocurren, como lo puede ser:

Afectaciones al hígado y vesícula biliar

  • Problemas en el hígado o en los conductos biliares.
  • Enfermedades del hígado como la hepatitis o la cirrosis.
  • Aparición de cálculos biliares.
  • Toma de medicamentos que podrían inflamar el hígado o interferir en el flujo correcto de la bilis. Algunos medicamentos que pueden provocar ojos amarillos son: eritrimicina, esteroides anabólicos, ciertos medicamentos que se utilizan para bajar la fiebre, analgésicos y anticonceptivos orales.
  • Abuso de alcohol
  • Una infección viral de los tipos A, B, C, D, y E
  • Cáncer de hígado
  • Enfermedad del hígado graso no alcohólico, una condición que ocurre comúnmente en personas obesas.
  • Obstrucción de las vías biliares. Otras causas incluyen quistes, tumores o inflamación de la vesícula biliar.

Afecciones del pancreas

La icterina o los ojos amarillos también pueden ser causa de complicaciones en el pancreas, como lo son:

  • Disfunción o complicaciones del páncreas
  • Cáncer de páncreas

Enfermedades de la sangre

  • Anemia
  • Enfermedades de los glóbulos rojos como anemias hemolíticas, y cualquier otra causa que provoque destrucción de glóbulos rojos: la talasemia, la esferocitosis hereditaria o la incompatibilidad Rh madre-hijo en recién nacidos.

Síntomas

  • Piel y esclerótica de color amarillento. Si la ictericia es muy grave la piel y los ojos pueden llegar a lucir de color marrón.
  • Color amarillento en los tejidos de la boca.
  • Orina muy oscura o marrón.
  • Las heces son pálidas o de un color similar a la arcilla.
  • Dependiendo de la causa de la ictericia la persona puede presentar fatiga, náuseas, pérdida de peso, vómitos y otros síntomas.

¿Cuándo acudir al médico?

La icterina u ojos amarillos pueden ser indicación de enfermedades más graves en el cuerpo, por lo que al notar los síntomas se debe acudir de inmediato con el médico, así como con un oftalmólogo para descartar afectaciones a la saludo.

¿Cuál es el tratamiento para los ojos amarillos?

  • Si la causa de la ictericia es la anemia, es vital que la persona lleve una alimentación equilibrada que esté compuesta por todas las vitaminas que el cuerpo necesita para funcionar correctamente. El consumo de alimentos con hierro o suplementos de este mineral es vital para revertir una anemia hemolítica por falta de absorción de hierro en el organismo.
  • Si la persona presenta ictericia por causa de un estrés crónico, es vital mejorar el estilo de vida y buscar ayuda psicológica para aprender a drenar y manejar las emociones de forma más eficiente. Está comprobado que la práctica de deporte es vital para combatir el estrés y la ansiedad.
  • Cualquier enfermedad hepática en la bilis o en el páncreas sugiere la realización de exámenes de sangre y tomografías computarizadas con el objetivo de descartar inflamación en dichos órganos, cálculos o masas. El tratamiento dependerá del diagnóstico que arrojen las pruebas médicas.
  • Si la ictericia es causada por la ingesta de medicamentos ,es probable que el médico tratante suspenda el consumo de la medicina y recete otro remedio con distintos componentes y mecanismos de acción.
  • Si la persona presenta cálculos en la vesícula es muy probable que el médico recomiende la extirpación de la vesícula.

¿Se pueden prevenir los ojos amarillos?

El mantenimiento de ciertos hábitos saludables puede prevenir la aparición de la ictericia u ojos amarillentos. Por eso, es importante prestar atención a los siguientes consejos:

  • Mantener una alimentación adecuada
  • Eliminar la ingesta de alcohol
  • Revisar la medicación: Existen ciertos medicamentos que pueden desencadenar síntomas como los ojos amarillos. Esto se debe a que, al igual que sucede con el alcohol, es el hígado el encargado de sintetizarlos. Si se está tomando una medicación y se presentan ojos amarillos lo más recomendable será consultar con el médico que la recetó para que valore la situación y, si lo considera oportuno, la modifique.

¿Qué es la bilirrubina?

La bilirrubina es el deshecho de la hemoglobina de la sangre. Esta proteína tiene la función de transportar el oxígeno a través de los glóbulos rojos. Lo normal es que la hemoglobina se elimine a través del hígado hasta el intestino por la vías biliares.

Si hay un exceso de bilirrubina en el propio organismo, y ésta sobrepasa la capacidad que el hígado puede eliminar, entonces se acumula en los tejidos y provoca el color amarillento en la piel y en los ojos.

Como podemos deducir algunas de las razones que llevan a este exceso pueden estar relacionadas con bloqueos o alteraciones en el flujo de la bilirrubina del hígado hasta el intestino. Para salir de dudas y obtener un diagnóstico debemos acudir al médico lo antes posible.

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Diferencia entre oculista y oftalmólogo

Sin duda alguna pocas profesiones se confunden tanto como las relacionadas a la salud de la vista u ocular, pues existen muchos términos que pocos conocen a qué se refieren con exactitud y cuáles son sus diferencias, como lo es el caso de la diferencia entre oculista y oftalmólogo, la cual, posiblemente es la mayor duda de las personas, sobre todo a la hora de buscar un profesional para tratar algún padecimiento o problema de la vista.

Conoce la diferencia de las diferentes especialidades en salud ocular es de suma importancia, pues así sabremos a quién acudir en caso de que tengamos problemas en nuestra agudeza visual, enfermedades en el ojo o queramos someternos a una cirugía láser de ojos o alguna otra intervención.

Por ello en Quitateloslentes.com te contamos todo lo que debes saber sobre la diferencia entre oculista y oftalmólogo o cualquier otro tipo de profesionales dedicados a la salud visual.

De igual forma, en nuestra cínica de oftalmología podrás encontrar todo tipo de profesionales de la salud visual enfocados en ayudarte a resolver cualquier tipo de problema de agudeza visual para dejar de usar lentes o encontrar el tratamiento ideal para ti.

Ponte en contacto aquí y agenda una primera cita de valoración con asombrosos beneficios y descuentos para comenzar a cambiar la forma en la que ves el mundo.

Realmente existe diferencia entre oculista y oftalmólogo?

Aunque a veces muchos piensan que existe diferencia entre oculista y oftalmólogo y que se tratan de dos profesiones o especialistas de la salud diferentes y que se especializan en distintas ramas, lo cierto es que se trata de dos palabras que son sinónimas, es decir, son la misma profesión.

Ambas palabras o conceptos son utilizados debido a deformaciones de la lengua o términos coloquiales que han dado paso a que se utilicen estas dos palabras distintas que, a consecuencia del desconocimiento general de la gente, parecieran que se refieren a dos especializaciones distintas.

También tiene que ver con el hecho de que existen diferentes especialidades de personas que atienden la salud visual, como lo es el caso de los optometristas, la cual si es una profesión distinta a los oculistas u oftalmólogos.

¿Qué es un oculista?

El término oculista se trata de una palabra usada de forma más coloquial pero que tiene las mismas funciones que el oftalmólogo, además de tener la misma formación.

En este caso, la palabra oculista se forma a partir de oculus, para hablar del ojo, y del sufijo –ista para hablar de profesión. En ambos casos, su finalidad es la de prevenir, diagnosticar y tratar las posibles patologías que afectan al ojo.

¿Qué es un oftalmólogo?

La palabra oftalmólogo se compone de oftalmo, referido en griego al ojo, y logía, para referirse a su estudio o ciencia.

Para contar con esta titulación es necesario cursar el Grado en Medicina, para después especializarse a través del MIR en oftalmología.

¿Qué labores realiza?

Los oftalmólogos u oculistas atienden exclusivamente padecimientos o condiciones en los ojos y en el funcionamiento de estos para poder ver de forma nítida.

Es importante no confundir con los optometristas, que atienden problemas de la vista por medio de la fabricación de lentes con la graduación específica que requiere el paciente para poder corregir los defectos de la vista.

Los principales problemas que atienden los oftalmólogos son:

  • Cirugía Miopía
  • Cirugía Astigmatismo
  • Cirugía Hipermetropía
  • Cirugía Cataratas
  • Cirugía Presbicia
  • Cirugía Pterigión
  • Cirugía Queratocono
  • Desprendimiento de retina
  • Glaucoma
  • Hipertensión ocular

¿Cuándo acudir con un oftalmólogo

Acudir con un oculista no sólo es necesario cuando se tiene un padecimiento o quieres someterte a una cirugía para dejar de usar lentes, sino que es una necesidad constante, como acudir a una revisión médica de rutina o a una revisión y limpieza dental.

Así como ocurre con cualquier padecimiento en cualquier lugar del cuerpo, la mejor forma de prevenirlos o detectarlos a tiempo es acudir a un chequeo regular para que un médico especialista pueda detectar o descartar condiciones de riesgo.

Es por ello que así como tenemos el hábito de acudir a otro tipo de atenciones para nuestra salud o belleza, debemos poner prioridad en uno de los órganos y sentidos más importantes de nuestro cuerpo.

Diferencia entre oftalmólogos y optometristas

Los oftalmólogos se diferencian de los optometristas en su nivel de formación y lo que pueden diagnosticar y tratar. A un oftalmólogo lo encontramos en un ambiente hospitalario, nunca en una óptica. El oftalmólogo es un médico que ha completado la universidad y una especialización médica adicional, por lo que está autorizado para practicar la medicina y la cirugía. Por su parte, un optometrista no es un médico como tal, aunque debe cursar estudios especializados de cuatro o cinco años en optometría.

El óptico-optometrista está formado en la física de la visión (optometría), en los procesos de percepción del ojo y en sus relaciones con actividades como el aprendizaje, el trabajo, el ocio y el entorno tras la realización de lo que actualmente se conoce como Grado en Óptica y Optometría. Además, puede determinar el estado del ojo del paciente y el funcionamiento de las partes del sistema visual que realizan una función acomodativa (el “enfoque” de las imágenes), ocular-sensorial-motora y perceptual.

También puede tratar aquellas situaciones en las que el paciente necesite entrenamiento o adaptación visual, procedimientos preventivos para compensar anomalías visuales y puede detectar (aunque no diagnosticar) posibles enfermedades del ojo, que se remitirán al médico oftalmólogo si fuera necesario.

De igual forma existen ópticos que se encargan de la venta y adaptación de gafas y lentes de contacto y de realizar terapia visual para aquellos pacientes que necesiten un entrenamiento preventivo para compensar anomalías visuales.

¿Cuándo acudir con el optometrista?

El óptico es el profesional médico más indicado para graduar la vista y adaptar gafas y/o lentillas. Además, está capacitado para detectar la mayor parte de las enfermedades visuales y derivar al paciente al oftalmólogo que es quien le tratará empleando medicamentos o realizando algún tipo de intervención quirúrgica.

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Edema Palpebral: Qué es, síntomas y tratamientos

Uno de los padecimientos oculares más comunes de todos es el llamado edema palpebral, el cual como tal es la inflamación de los párpados o incluso de la conjuntiva por acumulación anormal de líquidos.

Se trata de uno de los trastornos más comunes, pues la hinchazón puede desencadenarse por un gran número de factores, por lo que es posible que todos padezcamos esta condición en algún momento.

Sin embargo, existen muchos aspectos de este problema de salud ocular que es importante que tengas en cuenta, por lo que en Quitateloslentes.com te contamos todo lo que debes saber.

¿Qué es un edema palpebral?

Se le conoce como edema palpebral al padecimiento en la zona de los ojos que causa una acumulación anormal de líquido en la parte interna de los tejidos que forman el párpado (pliegue de piel que cubre el ojo).

Esta acumulación anormal de líquido dentro de los tejidos provoca una notoria inflamación de la piel y los párpados alrededor del ojo, lo que ocasiona dolor y problemas para la apertura completa o parcial del ojo (en los casos más graves la imposibilita por completo).

En algunos casos, el edema puede llegar a presentarse en la conjuntiva, ocasionando otros problemas asociados con la vista.

El edema puede presentarse en un sólo ojo como en ambos, además de que la gravedad de la hinchazón puede variar mucho, llegando a ser muy dolorosos o en algunos casos imperceptibles y asintomáticos.

Causas de este padecimiento

El edema palpebral sin duda alguna es uno de los padecimientos del área de los ojos que tiene mayores causas, pues este se puede presentar prácticamente por cualquier tipo de infección o lesión en la zona. Entre las causas más comunes se pueden encontrar:

  • Golpes y traumatismos en el ojo: El edema puede generarse a causa de un golpe o traumatismo en la región del ojo, pues con la ruptura de vasos sanguíneos y otros tejidos o glándulas, se puede acumular bastante líquido en estos pliegues de piel que causen la inflamación. Esta es una de las causas más comunes y la inflamación suele desaparecer al paso de unos días, sin embargo, si esto no sucede así, se debe acudir con un médico experto.
  • Sinusitis:La sinusitis es una inflamación crónica que influye en nariz y ojos. Al existir una inflamación crónica de las fosas nasales, esta puede reflejarse en otras partes de la cara y la cabeza, como es el caso de los párpados.
  • Conjuntivitis: La conjuntivitis es un padecimiento común que implica una inflamación de la conjuntiva (capa exterior del ojo). Esta se produce por infecciones o irritaciones provocadas por el medio ambiente, cuya inflamación se puede extender a los párpados.
  • Blefaritis: La blefaritis se presenta cuando los párpados se inflaman a causa de un mal funcionamiento de las glándulas que se encuentran al margen palpebral. En consecuencia, se acumula líquido en los párpados.
  • Herpes: El herpes es un virus que infecta diferentes tejidos y, entre ellos, también puede hacerlo en el ojo y sus zonas cercanas, lo que provoca el edema palpebral.
  • Alergias: Las alergias provocadas por cualquier agente suelen provocar inflamación de los ojos, irritación y con ello, la hinchazón de los tejidos circundantes.
  • Enfermedad de Graves Basedow: Este padecimiento afecta a la glándula tiroides y provoca una producción descontrolada de hormonas tiroideas que originan un hipertiroidismo e inflamación.
  • Cirugía ocular: Durante la recuperación, es frecuente que se retengan líquidos en la zona cercana a donde se ha llevado a cabo la operación. Lo más común será que estos líquidos sean reabsorbidos de manera natural por el propio cuerpo y, solo en los casos en los que no sea así, será necesario aplicar un tratamiento añadido para su correcta asimilación.
  • Contaminación ambiental: Es una causa muy común la contaminación del aire con partículas pesadas y, de hecho, suelen estar detrás de muchos casos de edema palpebral de aparición puntual. En este sentido, acciones como tomar el sol sin protección pueden ser la causa que lo desencadene.
  • Intoxicación: Al igual que sucede con las alergias, las intoxicaciones por ingesta de químicos, alimentos o agentes dañinos, pueden generar la reacción de inflamación en el rostro.
  • Dacriocistitis: Esta enfermedad se produce cuando se inflama el saco lagrimal de los ojos. Este problema suele implicar también la inflamación de toda la zona anexa al saco lagrimal. También se pueden retener los líquidos en el párpado incluso después de su curación, lo que provocaría la aparición del edema palpebral.

Síntomas del edema palpebral

Los síntomas más característicos de que se padece un edema palpebral son:

  • Inflamación
  • Fiebre
  • Pérdida de agudeza visual
  • Compromiso de los movimientos extraoculares
  • Exoftalmía
  • Dolor ocular
  • Visión borrosa
  • Párpados caídos
  • Lagrimeo
  • Sangrado ocular

¿Quiénes son más propensos a padecerlo?

Personas con lesión o cirugía ocular reciente, enfermedad cardíaca, hepática, renal o tiroidea conocida, y alergias o exposición a posibles alérgenos. Los antecedentes farmacológicos deben señalar específicamente el uso de inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA).

Factores de riesgo

En casos graves, el edema palpebral, independientemente de su causa puede generar otros problemas, como:

  • Fiebre
  • Pérdida de agudeza visual
  • Compromiso de los movimientos extraoculares
  • Exoftalmía

¿Cuándo acudir al médico?

Si se nota una hinchazón anormal del párpado, además de dolor u otros signos de alarma y pérdida de visión se debe acudir de inmediato con el médico oftalmólogo y no recurrir a remedios caseros o automedicarse.

¿Cómo se diagnostica el edema palpebral?

  • Para diagnosticar un edema palpebral y sus causas, el oftalmólogo debe buscar síntomas de posibles enfermedades o trastornos que lo generan, que incluyen secreción nasal, prurito, erupción y sibilancias (reacción alérgica sistémica); cefalea, congestión nasal y secreción nasal purulenta ( sinusitis); odontalgia (infección dentaria); disnea, ortopnea y disnea paroxística nocturna ( insuficiencia cardíaca); intolerancia al frío y cambios en la textura cutánea ( hipotiroidismo) e intolerancia al calor, ansiedad y pérdida de peso.

    Deben evaluarse los signos vitales para detectar fiebre y taquicardia, además, la inspección ocular debe evaluar la localización y el color de la hinchazón (eritematosa o pálida), e incluso si está presente en un párpado o en ambos párpados de un ojo o de los dos ojos y si es sensible a la palpación, caliente al tacto o ambos. El médico debe examinar si el hallazgo representa edema palpebral o protrusión del globo ocular (exoftalmía), que es un padecimiento distinto.

    El examen ocular incluye la agudeza visual y el rango de movimiento extraocular. Este examen puede ser complicado cuando la hinchazón es grave, pero es importante realizarlo porque los déficits sugieren un trastorno orbitario o retroorbitario más que un trastorno ocular; puede ser necesario que un asistente mantenga los párpados abiertos.

    También se revisan las conjuntivas para detectar inyección y secreción. Se evalúan las lesiones palpebrales u oculares utilizando una lámpara de hendidura.

    El examen general debe evaluar signos de toxicidad, lo que sugiere una infección grave, y signos de un trastorno causal. Se inspecciona la piel facial para detectar sequedad y escamas y escamas grasosas u otros signos de dermatitis seborreica. Se examinan las extremidades para detectar edema.

    Tratamiento de edema palpebral

    El tratamiento dependerá de la causa del edema palpebral, el cual es recomendado por un médico experto y puede incluir:

    • Prohibir el uso de maquillaje
    • Uso de lágrimas artificiales
    • No frotar o tocar la zona
    • Reducir o eliminar el consumo de sal
    • Aplicación de paños húmedos fríos
    • Medicación y antibióticos

    ¿Se puede prevenir un edema palpebral?

    No utilizar maquillaje ni cremas cosméticas para evitar que el edema se agrave y aumente la inflamación. De igual manera se debe llevar una correcta higiéne y evitar llevar las manos a los ojos para no contraer infecciones.

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    Uveítis: Qué es, causas, síntomas y tratamientos

    El ojo humano es probablemente uno de los órganos más importantes, complejos y delicados que existe, el cual también está sujeto a trastornos inflamatorios que pueden generar una afectación general, como lo es el caso de la uveítis.

    Se trata de una inflamación de la capa media del ojo, la cual puede afectar áreas como la retina, iris, pars y más. Esto representa una amenaza a la visión del paciente e incluso en casos graves puede causar la pérdida completa y permanente de la vista.

    Por ello aquí te decimos cómo identificarla, sus causas, tratamientos y todo lo que debes saber.

    ¿Qué es la uveítis?

    La uveítis es una padecimiento inflamatorio de la capa media del ojo, la cual se encuentra situada entre la esclerótica por fuera y la retina por dentro.

    Esta condición afecta al iris, cuerpo ciliar, la pars plana y/o la coroides del ojo. En ocasiones, por extensión, puede terminar por afectar también a la retina, y con ello provocar problemas visuales o de salud general.

    Las señales de advertencia de la uveítis suelen aparecer de repente y empeorar con rapidez. Estos incluyen el enrojecimiento del ojo, dolor y visión borrosa.

    Tipos de uveítis

    Existen diferentes tipos de uveítis en el ojo las cuales se clasifican dependiendo de la zona que presenta la inflamación. Estas son:

    • La uveítis anterior afecta al interior de la parte frontal del ojo (entre la córnea y el iris) y al cuerpo ciliar. También se llama iritis y es el tipo más común de uveítis.
    • La uveítis intermedia afecta a la retina y a los vasos sanguíneos justo detrás del cristalino (pars plana) así como al gel del centro del ojo (humor vítreo).
    • La uveítis posterior afecta a una capa que está adentro de la parte posterior del ojo, ya sea la retina o la coroides.
    • La panuveitis se produce cuando todas las capas de la úvea se inflaman, desde el frente hasta la parte posterior del ojo.

    Causas

    En aproximadamente la mitad de todos los casos, la causa específica de la uveítis no está clara y el trastorno puede considerarse una enfermedad autoinmunitaria que solo afecta a uno o a los dos ojos. Si se puede determinar una causa, puede ser una de las siguientes:

    • Un trastorno autoinmunitario o inflamatorio que afecta a otras partes del cuerpo, como la sarcoidosis, la espondilitis anquilosante, el lupus eritematoso sistémico o la enfermedad de Crohn
    • Una infección, como la enfermedad del arañazo de gato, el herpes zóster, la sífilis, la toxoplasmosis o la tuberculosis
    • Efecto secundario del medicamento
    • Lesión o cirugía ocular
    • Muy excepcionalmente, un cáncer que afecta al ojo, como el linfoma

    ¿Quién tiene mayor riesgo de presentar uveítis?

    A pesar de que se puede padecer uveítis a cualquier edad, es más común en jóvenes de 22 a 44 años.

    La afección puede ocurrir en uno o ambos ojos, y puede afectar a personas de todas las edades, incluso a niños.

    Factores de riesgo

    La uveítis puede ser grave y provocar la pérdida permanente de la visión, pues afecta diversas capas del ojo. El diagnóstico y el tratamiento temprano es indispensable para prevenir complicaciones y preservar la visión.

    Si no se trata, la uveítis puede causar complicaciones, entre ellas:

    Síntomas de la uveítis

    Los signos, síntomas y características de la uveítis que pueden presentarse son:

    • Enrojecimiento de los ojos
    • Dolor ocular
    • Sensibilidad a la luz
    • Visión borrosa
    • Puntos oscuros que flotan en el campo de visión (moscas volantes)
    • Visión reducida

    Los síntomas pueden aparecer de forma repentina o empeorar con rapidez, aunque en algunos casos, se presentan de manera gradual. Pueden afectar un ojo o ambos. A veces no hay síntomas, y se observan signos de uveítis en un examen ocular de rutina.

    ¿Cuándo acudir al médico?

    Lo más recomendable no sólo para el caso de la uveítis, sino para cualquier sintomatología que se presente en el ojo de forma anormal, es acudir de inmediato con un oftalmólogo experto, el cual podrá identificar y diagnosticar el padecimiento que se presenta, así como recomendar el mejor tratamiento posible de acuerdo a la gravedad y características de la enfermedad.

    ¿Cómo se diagnostica la uveítis?

    La historia clínica y exploración oftalmológica describirán y clasificarán la uveítis en doce patrones clínicos, con medidas de actividad y remisión. Cada uno de esos patrones clínicos se asocia con más frecuencia a unas enfermedades en particular.

    Es muy importante establecer un diagnóstico firme porque ahorra una peregrinación en busca de diagnósticos o tratamientos, mejora la ansiedad que produce encontrarse mal sin saber por qué y permite fijar objetivos realistas.

    Entre los estudios o métodos que se usan para el diagnóstico de la uveítis se encuentran:

    • Evaluación de la visión (con tus gafas si las usas normalmente) y la reacción de tus pupilas a la luz.
    • Tonometría. La tonometría mide la presión del líquido dentro del ojo (presión intraocular). Para esta prueba se pueden utilizar gotas que entumecen los ojos.
    • Examen con lámpara de hendidura. Una lámpara de hendidura es un microscopio que amplía e ilumina la parte frontal del ojo con un haz de luz intenso. Esta evaluación es necesaria para identificar células inflamatorias microscópicas en la parte delantera del ojo.
    • Oftalmoscopia. Este examen, también conocido como fundoscopia, implica ensanchar (dilatar) la pupila con gotas para los ojos y hacer brillar una luz brillante en el ojo para examinar la parte posterior.
    • Fotografía en color del interior del ojo (retina).
    • Tomografía de coherencia óptica. Esta prueba mide el grosor de la retina y la coroides para revelar inflamación en estas capas.
    • Angiografía con fluoresceína o angiografía con verde de indocianina.
    • Análisis del líquido acuoso o vítreo del ojo.
    • Análisis de sangre.
    • Pruebas por imágenes, radiografías, tomografías computarizadas o imágenes por resonancia magnética.

    Si el oftalmólogo cree que una enfermedad no diagnosticada puede ser la causa de la uveítis, es posible que te remita a otro médico para que te realice un examen médico general y análisis de laboratorio.

    Tratamientos

    La iritis y la iridociclitis (uveítis anterior) casi siempre es leve. El tratamiento puede incluir:

    • Gafas oscuras
    • Gotas oftálmicas que dilatan la pupila para aliviar el dolor
    • Gotas oftálmicas con esteroides

    La pars planitis a menudo se trata con gotas oftálmicas que contienen esteroides. Asimismo, se pueden emplear otros medicamentos, incluso esteroides orales, para ayudar a inhibir el sistema inmunitario.

    El tratamiento de la uveítis posterior depende de la causa subyacente. Casi siempre incluye esteroides por vía oral.

    Si la uveítis es causada por una infección generalizada (sistémica), se le pueden dar antibióticos. Es probable que también le den antinflamatorios potentes llamados corticosteroides. A veces, ciertos tipos de medicamentos inmunosupresores son utilizados para tratar la uveítis grave.

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