

Síntomas del queratocono: cómo identificarlos a tiempo
El queratocono es una enfermedad ocular progresiva que puede pasar desapercibida en sus primeras etapas. Identificar sus síntomas a tiempo es clave para frenar su avance y preservar la calidad visual. Aunque suele aparecer en personas jóvenes, muchas veces se confunde con problemas visuales comunes, lo que retrasa su diagnóstico.
¿Qué es el queratocono y por qué afecta la visión?
El queratocono es una alteración de la córnea, la capa transparente que cubre la parte frontal del ojo. En lugar de mantener su forma redondeada natural, la córnea se adelgaza y comienza a protruir hacia adelante, adoptando una forma irregular similar a un cono.
Esta deformación impide que la luz se enfoque correctamente en la retina, provocando una visión distorsionada, borrosa o irregular. A diferencia de otros defectos visuales, el queratocono no se corrige completamente con lentes convencionales, ya que el problema no está solo en la graduación, sino en la forma de la córnea.
¿Cuáles son los síntomas del queratocono?
Los síntomas del queratocono pueden variar según la etapa de la enfermedad y no siempre aparecen de forma repentina. En general, se caracterizan por cambios progresivos en la calidad visual, molestias oculares y una dificultad creciente para ver con nitidez, incluso usando lentes.
Entre los síntomas más comunes se encuentran la visión borrosa, el aumento de la sensibilidad a la luz, la distorsión de las imágenes y la necesidad constante de cambiar la graduación de los lentes.
Síntomas queratocono: señales iniciales
En sus primeras fases, el queratocono suele presentar síntomas leves que pueden confundirse fácilmente con miopía o astigmatismo. Es común que la persona note que su visión ya no se corrige completamente con lentes, aunque la graduación haya sido actualizada recientemente.
Otros síntomas iniciales incluyen visión ligeramente distorsionada, dificultad para ver de noche y fatiga visual después de leer o usar pantallas durante periodos prolongados.
Primeros signos del queratocono que no debes ignorar
Existen señales tempranas que pueden servir como alerta. Uno de los signos más frecuentes es el aumento rápido e irregular del astigmatismo, especialmente cuando ocurre en personas jóvenes.
También es común percibir halos alrededor de las luces, imágenes dobles en un solo ojo (diplopía monocular) o una sensación constante de que la visión “no termina de enfocarse”, incluso con lentes nuevos.
¿Cómo se manifiesta el queratocono en etapas tempranas?
En etapas tempranas, el queratocono se manifiesta principalmente como una pérdida progresiva de la calidad visual. La persona puede notar que necesita entrecerrar los ojos para ver mejor o que ciertos objetos se ven deformados o inclinados.
Estos cambios suelen avanzar lentamente, lo que provoca que muchos pacientes se adapten sin darse cuenta de que existe una enfermedad ocular en desarrollo.
Señales del queratocono más comunes
Entre las señales más frecuentes del queratocono se encuentran:
- Visión borrosa o distorsionada
- Sensibilidad elevada a la luz
- Dificultad para ver con poca iluminación
- Cambios frecuentes en la graduación
- Molestias oculares sin causa aparente
Estas señales no siempre aparecen juntas, pero su combinación debe ser motivo de revisión oftalmológica especializada.
¿Cómo saber si tengo queratocono?
No es posible confirmar el queratocono solo por los síntomas, ya que estos pueden coincidir con otros problemas visuales. Sin embargo, la sospecha suele surgir cuando la visión empeora rápidamente o no mejora con lentes tradicionales.
La única forma de saber con certeza si se tiene queratocono es mediante estudios específicos realizados por un oftalmólogo, como la topografía o tomografía corneal, que permiten analizar la forma y el grosor de la córnea.
Síntomas del queratocono según su etapa
El queratocono no se manifiesta igual en todas sus fases.
- Etapa inicial: visión borrosa leve, astigmatismo irregular, cambios frecuentes de graduación.
- Etapa intermedia: mayor distorsión visual, dificultad nocturna, sensibilidad a la luz y halos.
- Etapa avanzada: visión severamente afectada, intolerancia a lentes convencionales y dependencia de lentes de contacto especiales o tratamientos quirúrgicos.
Identificar la etapa es fundamental para definir el tratamiento adecuado.
Queratocono en jóvenes: síntomas frecuentes
El queratocono suele aparecer en la adolescencia o en adultos jóvenes. En este grupo, los síntomas pueden avanzar más rápido debido a factores hormonales y al frotamiento constante de los ojos, una práctica común en personas con alergias.
Los jóvenes suelen reportar visión borrosa repentina, cambios rápidos en la graduación y problemas para ver en el salón de clases o al conducir de noche.
Queratocono en adolescentes: señales de alerta
En adolescentes, el queratocono puede pasar desapercibido porque muchas veces se atribuye a “problemas normales de la vista”. Sin embargo, la necesidad frecuente de cambiar lentes, el bajo rendimiento visual con corrección y la sensibilidad a la luz son señales claras de alerta.
Detectarlo a tiempo en esta etapa es crucial, ya que existen tratamientos que pueden detener su progresión.
¿El queratocono empeora con el tiempo?
Sí, el queratocono es una enfermedad progresiva. Esto significa que, si no se detecta y trata oportunamente, los síntomas tienden a empeorar con los años.
La velocidad de progresión varía entre personas, pero suele ser más rápida en edades tempranas y estabilizarse con el paso del tiempo, especialmente si se implementan tratamientos adecuados.
Progresión del queratocono y cómo evoluciona la enfermedad
La progresión del queratocono implica un adelgazamiento gradual de la córnea y un aumento de su irregularidad. A medida que avanza, la visión se vuelve más distorsionada y difícil de corregir.
Hoy en día, existen opciones médicas que permiten frenar o ralentizar esta evolución cuando se diagnostica a tiempo, lo que hace que la detección temprana sea el factor más importante para preservar la visión.